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Comunicados de Prensa México
México D.F. a 29 de abril de 2008
Aprendiendo a convivir con una demencia
- El curso de la enfermedad de Alzheimer dura entre 2 a 10 años, pero puede prolongarse hasta por 20 años.
- Una nueva terapia ha podido detener el avance del “mal del olvido” mientras ayuda al cuidador a disminuir los momentos de tensión.
México D.F. a 29 de abril de 2008.- La última década ha sido determinante para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. Ante el inminente aumento de su incidencia, los investigadores médicos han redoblado esfuerzos a fin de ganarle tiempo a un padecimiento que año con año cobra miles de nuevas víctimas, desestabilizando a sus familias, impactando su economía y su vida presente y futura. Se estima que para el año 2050 uno de cada 4 mexicanos tendrá 65 años y, por lo tanto, será proclive a presentar la enfermedad
El Alzheimer es una enfermedad progresiva que ataca el cerebro y genera como consecuencia el deterioro y alteraciones de la memoria, el razonamiento y el comportamiento. Este padecimiento puede afectar a hombres y mujeres casi por igual. Un gran número de sus víctimas han rebasado 65 años de edad; pero hay casos detectados de inicio del padecimiento desde los 40 o a los 50 años. El curso de la enfermedad se extiende por lo general de 2 a 10 años, pero puede prolongarse hasta por 20 años.
En la actualidad existen fármacos que han logrado limitar la progresión de la enfermedad de Alzheimer, retrasando su avance natural y mejorando notoriamente la función cognitiva en quien la sufre. A este respecto, la Rivastigmina ha demostrado una alta eficacia terapéutica que se traduce en una mejor calidad de vida diaria y la posibilidad de preservar su memoria y su personalidad por más tiempo.
Cuando se tiene en casa un paciente con trastornos de conducta, específicamente alguien que sufre un tipo de demencia, se debe procurar de manera prioritaria su comodidad, ya que su cuidado se torna complicado. Una forma de saber si el paciente estaría cómodo es tratar de ponerse en su lugar. Pruebe la textura y sabor de su comida, la cama o el sillón en los que descansa, la temperatura del agua, use sus zapatos durante un rato, sienta si su ropa es suave y lo más importante, recuerde su historia personal de gustos y aficiones. Así le será más fácil entenderle y comprender sus necesidades.
Otro gran reto de quien debe cuidar a un paciente con este problema, es el momento de darle el medicamento, sobre todo considerando aquellos casos en los que hay una alteración en el momento de deglutir y o de pasar alimentos y medicinas. Si bien puede ocurrir que el enfermo lo tome sin ninguna resistencia, también es frecuente que no abra la boca, escupa el fármaco o hasta se niegue a ingerirlo, generando un enfrentamiento constante entre ambas partes. Por ello, Novartis Farmacéutica ha desarrollado una novedosa terapia en parches con Rivastigmina que cambiara significativamente la forma de tratar el Alzheimer, facilitando el cuidado del paciente, mejorando su calidad de vida y su entorno familiar y social. Mediante la sencilla aplicación de un parche al día en la piel limpia, se administra uno de los fármacos que ha comprobado a través de diversos estudios clínicos su eficacia. En pocos meses llegará a nuestro país este innovador tratamiento que combina los beneficios de la Rivastigmina y un vehículo cómodo y seguro como los parches.


