
![]()
Oftalmología
La visión es nuestro sentido más dominante. Aproximadamente dos millones de fibras nerviosas presentes en ambos nervios ópticos constituyen un tercio del total de fibras aferentes que llevan información a nuestro sistema nervioso central. El ojo es sensible a una banda del espectro de radiaciones electromagnéticas conocida como el espectro visual que va desde el azul en los 400 nanómetros al rojo en los 700 nanómetros de longitud de onda. El ojo está construido para cumplir con funciones ópticas y funciones receptivas. La función óptica está destinada a producir imágenes en foco en la retina, es esta función participan los medios transparentes que semejan el aire dentro de una cámara fotográfica, el poder óptico que reside en la córnea y el cristalino semeja los lentes de una cámara, la pupila semeja el diafragma y el pigmento de la coroides y el epitelio pigmentario de la retina semejan la pared oscura de la cámara fotográfica. La función receptiva está destinada a procesar estímulos luminosos ambientales y transmitirlos al cerebro en forma codificada. Las fibras del nervio óptico llevan la información percibida por la retina al cerebro.
Presentamos un breve diccionario de las enfermedades oculares más comunes :
Cataratas. Nubosidad u opacidad del cristalino que produce una pérdida de visión progresiva e indolora de origen desconocido.
Conjuntivitis. Inflamación de la conjuntiva, normalmente causada por virus, bacterias o u proceso alérgico.
Degeneración macular. Enfermedad que deteriora la mácula, la parte central y más vital de la retina. Afecta a personas mayores y su causa es desconocida.
Desprendimiento de retina. Separación de la retina de la parte de debajo que la sostiene que causa una pérdida progresiva del campo visual.
Escleritis. Muerte de las células superficiales de la córnea debida, entre otras cosas, a una infección bacteriana, sequedad ocular, uso prolongado de lentillas y exposición a los rayos UV.
Estrabismo. Alineación incorrecta de un ojo. La línea de visión no es paralela a la del ojo opuesto y ambos apuntan al mismo objetivo.
Glaucoma. Aumento de la presión dentro del globo ocular que acaba dañando el nervio óptico.
Herpes. Inflamación de la córnea por la presencia del virus herpes simple.
Ojo seco. ( Querato-conjuntivitis seca). Sequedad prolongada de los ojos que degenera en la deshidratación de la conjuntiva y la córnea. Puede ser un síntoma de la artritis reumatoide o del lupus eritomatoso.
Ojo vago. ( Ambliopía) . Un ojo o los dos son incapaces de alcanzar una visión adecuada con la corrección óptica necesaria.
Orzuelo. Infección bacteriana, generalmente por un estafilococo, de las glándulas situadas en el borde del párpado o por debajo de éste.
Queratocono. Cambio gradual de la córnea que acaba pareciéndose a un cono.
Retinopatía diabética. Los altos valores de glucosa en sangre pueden afectar a la retina del diabético, hasta el extremo de provocar ceguera. Se puede prevenir con un control de la diabetes y de la presión arterial.
Ritinitis pigmentaria. Degeneración hereditaria de la retina que desemboca en ceguera.
Tracoma. Infección y enrojecimiento prolongados de la conjuntiva causados por la bacteria Chlamydia trachomatis.
Uveítis. Inflamación de cualquier parte de la úvea, parte del ojo que consta del iris, el cuerpo ciliar y el coroides.
Pregunta a tu médico por la línea de productos Novartis de oftalmología.


